Dentro de la industria agropecuaria, hay dos grandes divisiones de las labores requeridas para servir a los consumidores, primero la producción que implica todas aquellas operaciones en la empresa relacionadas con la producción de un producto agrícola o pecuario. Un producto agrícola puede ser un cultivo que se comercializa como producto vegetal fresco o transformado; mientras que un producto pecuario se refiere a la cría de ganado para producción de carne o sus derivados cárnicos comercializados como carne fresca, congelada, preservada o transformada. En ambos casos, agrícola y pecuario, la producción y transformación implican diversas aplicaciones de la biotecnología.  

La comercialización de productos agropecuarios incluye todas las operaciones, actividades y prácticas empleadas en la movilización de los productos agropecuarios desde el productor hasta el consumidor, incluyendo la transformación de los productos a artículos de consumo. El mercadeo incluye una serie de requisitos que deben cumplirse, entre ellos los que determinan las normas de sanidad, calidad e inocuidad agropecuaria que permiten asegurar al consumidor productos libres de agentes causales de enfermedad.