Las relaciones entre la psicología y la educación se han configurado mediante debates históricos, cambios en la comprensión del sujeto que aprende y transformaciones en los modelos educativos. La unidad de competencia introduce al estudiantado en el análisis crítico de esas relaciones para reconocer las aportaciones, límites y posibilidades de la psicología aplicada al campo educativo. Desde una perspectiva interdisciplinaria, se favorece que las y los estudiantes comprendan al aprendizaje, al desarrollo, a la didáctica y a la evaluación como procesos complejos, situados y vinculados con las condiciones sociales y culturales.