INTRODUCCIÓN


  En los próximos años se espera un aumento progresivo del número y de la diversidad de las determinaciones y de los exámenes clínico patológicos, esto debido a la constante demanda de la precisión y exactitud de las pruebas, sumadas a las demandas de especificidad, eficiencia y economía. Es inevitable y esencial la plena utilización de los métodos electrónicos con aplicación en ordenadores para mejorar y extender la automatización y la semiautomatización de las pruebas diagnósticas. Siendo la patología clínica el puente entre las ciencias básicas y el enfermo, a través de los profesionales de la salud, se requiere de grandes esfuerzos humanos y de espacios para la selección, generación y traslado de información básica para el diagnóstico, pronóstico y tratamiento.       Por lo que la patología clínica ha llegado ha constituir una parte integrante del examen periódico para la detección de enfermedades, al dársele mayor importancia a la medicina preventiva y al mantenimiento de la salud; dicho examen debe incluir un perfil clinicopatoloógico que sea más comprensible que los perfiles químicos que se utilizan, por lo que en la actualidad están surgiendo una gran cantidad de perfiles diagnósticos para complementar y suplementar los estudios de una población.

      Para el Químico Farmacobiólogo, la Patología Clínica representa un eje central de su formación profesional, ya que lo capacita para participar activamente en el diagnóstico de enfermedades, el control de calidad de los procesos analíticos y la validación de resultados clínicos. El QFB desempeña un papel clave en el laboratorio clínico, asegurando que cada etapa del proceso —preanalítica, analítica y postanalítica— se realice con rigor científico, ética y apego a normas nacionales e internacionales.

Esta área abarca diversas secciones del laboratorio, como química clínica, hematología, inmunología, microbiología, parasitología y banco de sangre, las cuales permiten evaluar el estado funcional de órganos y sistemas, detectar agentes infecciosos, alteraciones metabólicas, trastornos hematológicos y enfermedades inmunológicas.

El estudio de la Patología Clínica permite al estudiante desarrollar habilidades analíticas, pensamiento crítico y responsabilidad profesional, elementos indispensables para garantizar resultados de laboratorio que impacten directamente en la salud del paciente. Por ello, su aprendizaje constituye una base esencial para el ejercicio competente y ético del Químico Farmacobiólogo en el ámbito clínico, hospitalario y de investigación.