Es importante considerar la definición de la palabra análisis para aplicarla al diseño de una estructura*; la acepción más general de la palabra es: distinción y separación de las partes de un todo hasta llegar a conocer sus principios o elementos (Fuente RAE, https://dle.rae.es/an%C3%A1lisis?m=form).

Aplicando está idea a una estructura, el análisis significa la separación de la estructura en sus elementos constitutivos y la determinación del efecto de las cargas aplicadas sobre dicha estructura y sus efectos sobre cada uno de sus elementos constitutivos.

El análisis estructural, por lo tanto, como parte del proceso de diseño de una estructura, tiene la gran encomienda de obtener las fuerzas internas y las deformaciones de los elementos de un estructura sometida a la acción de ciertas cargas, mediante las cuales el proyectista tendrá una base sólida para dimensionar dichos elementos a fin de cumplir con un grado de seguridad RAZONABLE, que le permita a la estructura tener un comportamiento adecuado en las condiciones normales de servicio. Salvaguardando por ende la vidas de los ocupantes, el patrimonio contenido en ella o permitir la operación de la misma, cumpliendo la función para la cual fue concebida.