Vivimos en un mundo de ciudades, nuestro planeta es cada vez más urbano. Las ciudades son los nuevos motores de la economía global y, al  mismo tiempo pueden ser los principales actores ante los retos del cambio climático y lucha contra la desigualdad y la pobreza. El nivel de interdependencia entre ellas es cada vez mayor y gozamos de una conectividad física y digital creciente. El tamaño de las ciudades también está cambiando, hasta el punto que las delimitaciones administrativas tradicionales están siendo cada vez más irrelevantes cuando buscamos respuestas a los grandes objetivos de desarrollo, equilibrio y sustentabilidad ambiental. Si en el pasado vivíamos etapas en las que el mundo estaba organizado en imperios y posteriormente  en Estados-Nación, en el futuro, viviremos cada vez más en un mundo de ciudades, en un mundo de súper ciudades.