
La caficultura es una actividad de gran relevancia para la población indígena y campesina que habita en las áreas montañosas del centro y sureste de México debido a que la producción y venta de este grano ha permitido obtener históricamente ingresos económicos para la subsistencia de este segmento de la sociedad. Además, por las características del manejo de los cafetales en nuestro país, el café ha sido también un cultivo que ofrece una gama importante de servicios ambientales como son: la captura de agua, la conservación del suelo, la captura de carbono, así como la conservación y protección de diversos grupos biológicos como son plantas (árboles, epífitas, etc), aves, insectos y anfibios, principalmente.
Actualmente la producción y comercialización del café en México y en el mundo se ha visto afectada por las recurrentes crisis de los precios que se determinan en los mercados internacionales a partir de la demanda, consumo y acaparamiento de los volúmenes del grano que realizan las grandes compañías transnacionales. En los últimos años los bajos precios del café han propiciado que la superficie y producción del aromático en nuestro país vaya disminuyendo, ocasionando que las áreas dedicadas al cultivo se abandonen o se transformen en terrenos que se dedican ahora al cultivo de maíz o a la ganadería extensiva. La disminución de los precios del café ha provocado a su vez que los ingresos en las zonas donde se cultiva este producto (que son tradicionalmente las más pobres y marginadas), sean cada vez menores y ello ha alentado la emigración en estas regiones.
Ante esta problemática, diversas organizaciones de productores de café han desarrollado desde la década de los ochenta, alternativas productivas y de manejo de los cafetales que les ha permitido enfrentar estas crisis e incursionado en mercados no convencionales donde obtienen mejores precios e ingresos por su café. Estos son los casos de los mercados especializados de café orgánico, de comercio justo, y recientemente de café de sombra o café amigable con las aves.
Frente a estas oportunidades la Agroecología es la disciplina que reivindica la combinación de ciencias naturales y ciencias sociales para comprender las interacciones existentes entre procesos agronómicos, económicos y sociales, reivindica, en fin, la vinculación esencial que existe entre el suelo, la planta, el animal y el ser humano. La agroecología no es solo un enfoque científico que produce más y mejores conocimientos sobre sistemas agrarios alimentarios, es también una filosofía de la acción.- Profesor: Miguel Ángel Ramos Pérez