
La bioquímica clínica se ocupa de la metodología e interpretación de una amplia gama de pruebas químicas y bioquímicas in vitro realizadas en fluidos y tejidos corporales, para respaldar el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de las enfermedades. Las muestras de los pacientes incluyen sangre total o suero, esputo, orina o heces. Existe una gran cantidad de biomarcadores diferentes que se analizan de manera rutinaria, según la presentación clínica y los antecedentes del paciente. En la bioquímica clínica se estudian dos pruebas diagnósticas: química clínica e inmunoensayos. La mayoría de las pruebas de química clínica se basan en métodos colorimétricos o tecnologías de electrodos selectivos de iones, mientras que los inmunoensayos combinan un anticuerpo o un elemento de reconocimiento de diana enzimática con una lectura basada en fluorescencia o luminiscencia para permitir la detección de una amplia gama de biomarcadores complejos. Analizar los fluidos corporales de un paciente para detectar la presencia o ausencia de biomarcadores específicos puede ayudar a proporcionar un diagnóstico definitivo de su condición, así como un indicador de la eficacia de cualquier tratamiento que se esté administrando.

- Profesor: Wilber Montejo Lopez