La Química Legal es una Ciencia que está englobada en la Criminalística. La

Criminalística en México es una Ciencia nueva; en nuestro país fueron médicos forenses

quienes lucharon para establecer la Criminalística como disciplina auxiliar en la

Administración de la Justicia y fueron los sistemas de identificación los primeros en

implementarse.

Javier Piña y Palacios, propuso estudios de Posgrado y Especialización en

Criminalística creándose el Instituto de Ciencias Penales (INACIPE). El INACIPE quedó

formalmente constituido en 1976 con el objetivo de formar investigadores, profesores y

especialistas en ciencias penales, realizar investigación científica, informar y difundir los

conocimientos del área. El Dr. Rafael Moreno González, fundó la Academia Mexicana de

Criminalística; con el propósito de fomentar el estudio de la Criminalística, obtener nuevos

métodos y técnicas para conservar y proteger el lugar de los hechos, publicar trabajos,

establecer relaciones con otras asociaciones y colaborar con las autoridades.

La Química Legal auxilia a la Criminalística en la administración de la justicia

empleando las ciencias químicas para el análisis de indicios o evidencias relacionadas

con alguna averiguación previa.

En el Laboratorio de Química el Perito Químico analiza muestras de sangre; en

delitos sexuales, verifica la existencia de líquido seminal; en el ámbito de las armas de

fuego, detecta elementos y compuestos producidos por el disparo; identifica substancias

tóxicas en órganos vitales o fluidos biológicos, tales como el cianuro o la estricnina y

realiza análisis químico en la identificación de drogas de abuso. Y es así, como los

investigadores colgaron en el perchero la gorra, la lupa y el abrigo para dar paso a la bata

y al microscopio.