
La agricultura protegida es una herramienta indispensable para producir cultivos fuera de estación, o para aquellas regiones con condiciones ambientales restrictivas, cuyos efectos en los cultivos (hortalizas y ornamentales) son muy dañinos, disminuyendo su desarrollo o su rendimiento, o incluso causándoles la muerte. Una alternativa a estos ambientes desfavorables es la Agricultura protegida, cuyos elementos son: los acolchados plásticos, cubiertas flotantes o mantas térmicas (microtúneles), mallas antigranizo, mallas rompevientos, casas sombra y mallas, mallas para entutorado, mallas antipájaros, pantallas térmicas y los invernaderos (de polietileno, de malla antiáfida, cristal y otros materiales como el policarbonato y metacrilato).
Los elementos del clima, desfavorables para los cultivos hortícolas y ornamentales, limitan su desarrollo y rendimiento, ya sea por altas precipitaciones (exceso de humedad del suelo y relativa), vientos huracanados, intensa radiación solar, altas o bajas temperaturas; así también, existen limitantes biológicas como la infestación de plagas (algunas son vectores de enfermedades virosas), proliferación de enfermedades fungosas y bacterianas, además de las arvenses.
Con la Agricultura protegida es posible reducir los daños causados por los elementos del clima y por los factores biológicos; sin embargo, el profesionista en formación, debe conocer su estructura y materiales para su construcción, además de su manejo adecuado, acorde a cada cultivo, pues se recomienda su uso en cultivos de alto valor en el mercado, como las hortalizas y plantas ornamentales, cuyos ingresos paguen la inversión de los materiales y estructuras.
Existen tecnologías complementarias a la agricultura protegida, como es el riego por goteo y fertirrigación, además de la hidroponía, sin los cuales la Agricultura protegida no tendría el éxito esperado.
- Profesor: Abel Muñiz Vidals