El sujeto es el eje que sustenta la filosofía moderna de la que forman parte, esencialmente la epistemología, la ética y la hermenéutica que actualmente iluminan las disciplinas sociales y humanísticas. 

Existe diversidad de planteamientos formales que se ocupan del sujeto desde varias perspectivas teóricas, las cuales necesariamente se tienen que estudiar, conocer y comprender, no únicamente para el análisis y la discusión teórica en los congresos, seminarios y salones o aulas universitarias sino fundamentalmente en la realidad vivida en todos los ámbitos. 

Justamente el contraste del sujeto formal con el sujeto real y viviente constituye el problema, para todo proceso de entendimiento, comprensión y formación. El otro problema como dificultad es como conocer, entender y significar a la cultura en el presente, ante los planteamientos antagónicos: modernidad y postmodernidad en el seno de la sociedad global y/o sectorizada en el Estado Nacional; considerando en ambos aspectos el sujeto vive, actúa y se forma en el mundo cultural humano y consecuentemente se supone adquiere y consolida su identidad. La gran incógnita para el proceso de formación conduce a reflexión filosófica: axiológica y antropológica. Aspecto que nos lleva a plantear la interrogante que vertebra el problema nodal ¿Qué valores de cultura explícita e implícita se dan en la realidad concreta, cultural de la sociedad local o nacional y la sociedad global, que incide en los procesos formativos del sujeto?