
Las fuentes históricas constituyen la materia prima de la Historia. Comprenden todos los documentos, testimonios u objetos que nos trasmiten una información significativa referente a los hechos que han tenido lugar, especialmente en el pasado. Dentro de ellas, y considerando el valor que también tienen las demás, las fuentes escritas son el apoyo básico para construir la Historia.
A partir de la creación del Instituto Federal de Acceso a la Información[1] (IFAI) donde se concentran las leyes de transparencia y acceso a la misma, que obliga a las dependencias de la administración pública federal a garantizar el acceso a toda persona a la información que se encuentre en posesión de los Poderes de la Unión y otros órganos gubernamentales, el papel del archivista ha cobrado relevancia y lo ha vuelto a poner en vigencia.
En la actualidad y frente a una gran avalancha de producción documental, más la ya existente de carácter histórico, es importante remarcar la necesidad de formar profesionistas en la práctica archivista con la capacidad no solo de manejar y dirigir archivos, sino con la preparación adecuada para realizar una consulta y análisis que auxilie en la construcción del devenir histórico, expertos que sepan del valor y la jerarquía que tiene los archivos, no como almacenes de documentos, sino como templos de conocimiento.
A partir de la creación del Instituto Federal de Acceso a la Información[1] (IFAI) donde se concentran las leyes de transparencia y acceso a la misma, que obliga a las dependencias de la administración pública federal a garantizar el acceso a toda persona a la información que se encuentre en posesión de los Poderes de la Unión y otros órganos gubernamentales, el papel del archivista ha cobrado relevancia y lo ha vuelto a poner en vigencia.
En la actualidad y frente a una gran avalancha de producción documental, más la ya existente de carácter histórico, es importante remarcar la necesidad de formar profesionistas en la práctica archivista con la capacidad no solo de manejar y dirigir archivos, sino con la preparación adecuada para realizar una consulta y análisis que auxilie en la construcción del devenir histórico, expertos que sepan del valor y la jerarquía que tiene los archivos, no como almacenes de documentos, sino como templos de conocimiento.
- Profesor: PATRICIA GUTIERREZ CASILLAS