La Biofarmacia y la Farmacocinética son dos disciplinas que junto con la Tecnología Farmacéutica contribuyen a la consecución de medicamentos eficaces, seguros y estables.
Para que un medicamento ejerza su efecto terapéutico es necesario que llegue a su lugar de acción o biofase, y que además alcance allí las concentraciones adecuadas. Por ello, la necesidad por parte del farmacéutico de conocer las relaciones existentes entre fármaco, forma farmacéutica y organismo es indiscutible. El estudio de estas relaciones constituye el ámbito de la Biofarmacia.
Se entiende por Biofarmacia la ciencia que se ocupa del estudio de todos los aspectos relacionados con la interacción entre la forma de dosificación y el organismo al cual se administra, y de usar esta información para conseguir un óptimo de actividad farmacológica o terapéutica de un medicamento en clínica.
Así como el objetivo de la Biofarmacia es la entrada del medicamento en el organismo, el de la Farmacocinética es el de su seguimiento en el mismo. Se puede decir que la Farmacocinética es la ciencia que se ocupa de estudiar lo que le ocurre al fármaco desde que entra en el organismo hasta que sale de él, es decir, desde que se absorbe hasta que se elimina. En definitiva, esta disciplina estudia las velocidades de absorción, distribución, metabolismo y excreción de los medicamentos.